martes, 28 de mayo de 2013

La reflexión de Thelonius Monk



Thelonious Sphere Monk (Rocky Mount, Carolina del Norte, 10 de octubre de 1917 - Weehawken, Nueva Jersey, 17 de febrero de 1982) fue un pianista y compositor estadounidense de Jazz.

Su estilo interpretativo y compositivo, formado plenamente en 1947, apenas varió en los 25 años siguientes. Pianista fundador del bebop, tocó también bajo el influjo del hard bop y del jazz modal. Es conocido por su estilo único de improvisación, así como por haber compuesto varios temas clásicos del repertorio jazzístico, destacando "Round About Midnight", "Straight No Chaser", "52nd Street Theme" y "Blue Monk".

"A veces tu ventaja respecto
a los demás, es que piensen
que estas loco"

Julio Iglesias: El amor



El amor


(El amor) (El amor) 
(El amor) (El amor) 

El amor 
no sólo son palabras que se dicen al azar, 
por un momento y sin pensar. 
Son esas otras cosas que se sienten sin hablar, 
al sonreír, al abrazar,... 

(El amor) (El amor) 
(El amor) (El amor) 

El amor 
a veces nunca llega porque pasa sin llamar, 
se va buscando a quién amar. 
A veces, cuando llega, llega tarde, porque ya 
hay alguien más en su lugar. 

(El amor) (El amor) 
(El amor) (El amor) 

El amor 
no sabe de fronteras, de distancias ni lugar. 
No tiene edad. Puede llegar 
perdido entre la gente o arrullado en un cantar, 
por un reír, por un llorar,... 

(El amor) (El amor) 
(El amor) (El amor) 

El amor 
es perdonarse todo sin reproches y olvidar 
para volver a comenzar, 
es no decirse nada y en silencio caminar, 
es ofrecer sin esperar. 

(El amor) (El amor) 
(El amor) (El amor)



La reflexión de Martín Luther King



"Si no puedes volar entonces corre,
si no puedes correr entonces camina,
si no puedes caminar entonces arrástrate,
pero sea lo que hagas, sigue
moviéndote hacia adelante" 

domingo, 26 de mayo de 2013

Conflictos entre padres /madres e hijos /as en la adolescencia




CONFLICTOS ENTRE PADRES E HIJOS EN LA ADOLESCENCIA

El objetivo de este artículo son las relaciones familiares durante la adolescencia y más concretamente las estrategias de los padres en la relación con sus hijos: la expresión de afecto y comunicación y el modo en que los padres ponen las normas y exigen su cumplimiento.

Los adolescentes que establecen vínculos seguros con sus padres, con toda probabilidad iniciarán adecuadamente nuevas relaciones sociales fuera de la familia: amigos, compañeros y primeras relaciones de pareja. A pesar de estas nuevas relaciones, mantendrán los lazos afectivos con sus padres y éstos serán una de sus principales fuentes de apoyo emocional.

Parece comprobado que los conflictos son más frecuentes entre madres y adolescentes que entre padres y adolescentes. Sin embargo, las madres continúan siendo durante la adolescencia, al igual que lo fueron durante la infancia, una fuente de apoyo emocional más importante que los padres.

“Con la llegada a la adolescencia, aumenta la tensión y el conflicto en las relaciones de los chicos y chicas con sus madres al tiempo que disminuye la expresión de afecto e implicación en la relación con ellas. Por otro lado, las relaciones de los padres con las chicas normalmente no llegan a ser tan tensas como las relaciones entre las madres y los chicos”.

El origen de ese comportamiento puede deberse a que “el vínculo afectivo entre las madres y los hijos e hijas suele ser más fuerte que el que éstos mantienen con los padres, probablemente a causa de que las madres son las que tradicionalmente dedican más tiempo a la crianza y educación de los hijos.”

A lo largo de la adolescencia va cambiando el concepto de autoridad y disciplina de los padres, debido a que los hijos desean conquistar un mayor grado de autonomía para tomar sus propias decisiones en los temas que les afectan. Eso obliga a re-negociar la autonomía de los adolescentes y disminuir el control que ejercen los padres sobre algunos aspectos de la conducta de los hijos, en especial los temas que éstos consideran que les pertenecen.

Aunque exista desacuerdo sobre asuntos relacionados con la vida cotidiana (hora de llegar a casa, forma de vestir, amigos, etc.), en la mayoría de familias los adolescentes mantienen relaciones armoniosas con sus padres.

Algunos estudios muestran que las pequeñas desavenencias entre padres e hijos adolescentes rara vez amenazan los vínculos afectivos que existen entre ellos. “Dichas investigaciones indican que el 60% de los adolescentes tiene relaciones armoniosas con sus padres, el 20% experimenta problemas de forma intermitente a lo largo de la adolescencia y solo el otro 20% presenta problemas graves y persistentes en las relaciones familiares.” Cuando se estudia a las familias que manifiestan dificultades con la llegada de los hijos a la adolescencia, se encuentra que en muchos casos los problemas no son nuevos, sino que se vienen arrastrando desde la infancia.

Numerosos estudios recogen que los principales focos de conflicto entre padres y adolescentes son:

Opciones y costumbres sociales (elección de amigos y pareja, hora de volver a casa).
Responsabilidad (realización de tareas familiares, consumo y uso del dinero, etc).
Los estudios (rendimiento académico, hábitos de estudio, etc.).
Relaciones familiares (riñas con los hermanos, relaciones con los abuelos, etc.).
Valores morales (honestidad, cumplimiento de las leyes, etc.).

Los estudios que han analizado la influencia del afecto y la comunicación en la familia y el surgimiento de conflictos, encuentran que la falta de comunicación y la insatisfacción familiar se relacionan con mayor frecuencia con conflictos entre los adolescentes y sus padres y madres. También se percibe, según el punto de vista de los adolescentes, “una relación significativa entre bajas puntuaciones de las madres en afecto hacia sus hijos y alta intensidad de los conflictos entre madres e hijos.”

Formas que tienen los padres de poner las normas:

Los padres explican a sus hijos/as el establecimiento de las normas y les exigen su cumplimiento teniendo en cuenta las necesidades y posibilidades de sus hijos/as. Ejemplo: Le explico las razones por las que debe cumplir las normas.

Los  padres imponen a sus hijos/as el cumplimiento de las normas y mantienen un nivel de exigencias demasiado alto o inadecuado a las necesidades de los hijos/as. Ejemplo: Le exijo respeto absoluto a mi autoridad.

Los padres no ponen normas ni límites a la conducta de sus hijos/as y si lo hacen no exigen su cumplimiento. Ejemplos: Le digo que sí a todo lo que me pide.

Percepciones de los adolescentes:

Los adolescentes perciben a sus padres menos cariñosos y comunicativos de lo que los padres se perciben a sí mismos.

Respecto al modo de poner las normas y exigir su cumplimiento, los adolescentes perciben a sus padres menos inductivos y más indulgentes, y a sus madres menos inductivas, más rígidas y más indulgentes, de lo que los propios padres y madres reconocen.

Los adolescentes piensan que sus padres se inmiscuyen en asuntos que ellos consideran de su vida privada y fuera de la autoridad de sus padres, mientras que los padres todavía consideran esos temas dentro de su jurisprudencia.

El principal conflicto entre madres y adolescentes surge por la realización de las tareas de la casa; y entre padres y adolescentes, por hacer las tareas del colegio.

Cuando los adolescentes perciben diferencias entre los padres y las madres en las estrategias de socialización, tienen mayores conflictos con sus madres. Sin embargo, esta discrepancia no influye en los conflictos con sus padres. Este hecho puede ser debido a que las madres se ocupan con más frecuencia de supervisar la vida cotidiana de los adolescentes que los padres.

Tanto desde el punto de vista de los padres y madres como de los adolescentes, los padres y madres que expresan afecto a sus hijos/as tienen menos conflictos con ellos, y los que les critican y rechazan tienen más conflictos.

Efecto positivo de los conflictos:

“La aparición de conflictos tendría un efecto positivo en el sistema familiar ayudando a que padres e hijos intercambien sus puntos de vista sobre diferentes temas relacionados con su convivencia diaria, dando lugar a un continuo reajuste en las expectativas que padres e hijos tienen de sus relaciones. La discrepancia y el progresivo ajuste de expectativas entre padres e hijos durante la adolescencia sería un paso necesario para la transformación de las relaciones entre ellos.”

Conclusión:

“El significado funcional de los conflictos durante la adolescencia depende, en parte, de la calidad de las relaciones entre padres e hijos; por ello hay que analizarlos teniendo en cuenta el grado de intimidad, afecto y comunicación de dicha relación.”

“Los conflictos entre padres e hijos son propios del proceso evolutivo de transformación de las relaciones que surge en la adolescencia, en el cual los adolescentes, a la vez que negocian con sus padres la transición hacia nuevos niveles de autonomía e interdependencia acordes con su edad, mantienen los vínculos afectivos existentes con ellos. Por tanto, un nivel de conflicto normativo en las familias no tiene porqué socavar la calidad de las relaciones de apego entre padres y adolescentes cuando ocurren en un contexto de continuidad relacional.”

jueves, 23 de mayo de 2013

La reflexión de Noah Sealth “Jefe Seattle” de 1ª Tribu Suwamish.



Jefe Seattle (también Sealth, Seathl o See-ahth) (circa 1786 – 7 de junio de 1866) fue el líder de las tribus Amerindias Suquamish y Duwamish en lo que ahora se conoce como el estado de Washington de los Estados Unidos. 

El Jefe Seattle nació alrededor de 1786 en Blake Island, Washington, y murió el 7 de junio de 1866, en la reserva Suquamish de Port Madison, Washington (al norte de Bainbridge Island y al este de Poulsbo). Su padre, Schweabe, fue el líder de la tribu Suquamish, y su madre fue Scholitza de los Duwamish. Su lengua materna era el lushootseed meridional.

Seattle se ganó su reputación de joven como líder y guerrero, emboscando y derrotando a grupos de enemigos invasores que venían desde Green River en las faldas de la cadena montañosa Cascade, y atacando a los Chemakum y a los S'Klallam, tribus que vivían en la Península Olímpica. Era muy alto para ser un nativo de Puget Sound, midiendo casi 182 cm (6 pies) de altura. También era un conocido orador, y su voz se dice que llegaba hasta media milla o más de distancia cuando se dirigía a una audiencia.

Se casó tomando dos esposas de la aldea de Tola'ltu justo al este de Duwamish Head en Elliott Bay (ahora parte del Oeste de Seattle). Su primera esposa murió al dar a luz a su primera hija. Tuvo más hijos e hijas con su segunda esposa. De ellos, la más famosa es la Princesa Angeline.

Fue en el año 1855 cuando se procedió a la firma del Tratado de Point Elliot, tratado con el que quedo consumado el robo y genocidio de los pieles rojas. Esta carta es el primer manifiesto en defensa del medio ambiente y la naturaleza que ha perdurado a lo largo de los años. 

Carta de un Nativo Americano al Hombre Blanco 1854

“El Gran Jefe de Washington manda decir que desea comprar nuestras tierras. El Gran Jefe también nos envía palabras de amistad y buena voluntad. Apreciamos esta gentileza porque sabemos que poca falta le hace, en cambio, nuestra amistad. Vamos a considerar su oferta, pues sabemos que de no hacerlo, el hombre blanco podrá venir con sus armas de fuego y tomar nuestras tierras. El Gran Jefe en Washington podrá confiar en lo que dice el Jefe Seattle con la misma certeza con que nuestros hermanos blancos podrán confiar en la vuelta de las estaciones. Mis palabras son inmutables como las estrellas.
¿Cómo podéis comprar o vender el cielo, o el calor de la tierra? Esta idea nos parece extraña. No somos dueños de la frescura del aire ni del centelleo del agua. ¿Cómo podríais comprarlos a nosotros? Lo decimos oportunamente. Habéis de saber que cada partícula de esta tierra es sagrada para mi pueblo. Cada hoja resplandeciente, cada playa arenosa, cada neblina en el oscuro bosque, cada claro y cada insecto con su zumbido son sagrados en la memoria y la experiencia de mi pueblo. La savia que circula en los árboles porta las memorias del hombre de piel roja. 

Los muertos del hombre blanco olvidan su país de origen cuando emprenden sus paseos por las estrellas; en cambio, nuestros muertos nunca pueden olvidar esa bondadosa tierra, puesto que es la madre de los pieles rojas. Somos parte de la tierra y así mismo, ella es parte de nosotros. Las flores perfumadas son nuestras hermanas; el venado, el caballo, la gran águila; estos son nuestros hermanos. Las escarpadas peñas, los húmedos prados, el calor del cuerpo del caballo y el hombre, todos pertenecemos a la misma familia.
Por todo ello cuando el Gran Jefe de Washington nos envía el mensaje de que quiere comprar nuestras tierras dice que nos reservara un lugar en el que podamos vivir confortablemente entre nosotros. El se convertirá en nuestro padre y nosotros en sus hijos. Por ello consideramos su oferta de comprar nuestras tierras. Ello no es fácil, ya que esta tierra es sagrada para nosotros.
El agua cristalina que corre por los ríos y arroyuelos no es solamente agua, sino, también, representa la sangre de nuestros antepasados. Si le vendemos nuestra tierra deben recordar que es sagrada y a la vez deben enseñar a sus hijos que es sagrada y cada reflejo fantasmagórico en las claras aguas de los lagos cuenta los sucesos y memorias de las vidas de nuestras gentes. El murmullo del agua es la voz del padre de mi padre.
Los ríos son nuestros hermanos y sacian nuestra sed; son portadores de nuestras canoas y alimentan a nuestros hijos. Si les vendemos nuestras tierras, ustedes deben recordar y enseñarles a sus hijos que los ríos son nuestros hermanos y también lo son suyos y, por lo tanto, deben tratarlos con la misma dulzura con la que se trata a un hermano.
Sabemos que el hombre blanco no comprende nuestro modo de vida. El no sabe distinguir entre un pedazo de tierra y otro, ya que es un extraño que llega de noche y toma de la tierra lo que necesita. La tierra no es su hermana, sino su enemiga, y una vez conquistada sigue su camino, dejando atrás la tumba de sus padres sin importarle. Le secuestra la tierra a sus hijos.
Tampoco le importa, tanto la tumba de sus padres como el patrimonio de sus hijos son olvidados. Trata a su madre, la tierra, y a su hermano, el firmamento, como objetos que se compran, se explotan y se venden como ovejas o piedras de colores. Su apetito devorara la tierra, dejando atrás solo un desierto.
No sé, pero nuestro modo de vida es diferente al de ustedes. La sola visita de sus ciudades apena los ojos del piel roja. Pero quizá sea porque el piel roja es un salvaje y no comprende nada. No existe un lugar tranquilo en las ciudades del hombre blanco, ni hay sitio donde escuchar cómo se abren las hojas de los árboles en primavera o como aletean los insectos.
Pero quizá también esto debe ser porque soy un salvaje que no comprende nada. El ruido solo parece insultar nuestros oídos. Y después de todo, para qué sirve la vida si el hombre no puede escuchar el grito solitario del chotacabras ni las discusiones nocturnas de las ranas al borde de un estanque? Soy un piel roja y nada entiendo. Nosotros preferimos el suave susurro del viento sobre la superficie de un estanque, así como el olor de ese mismo viento purificado por la lluvia del mediodía o perfumado con aromas de pinos.
El aire tiene un valor inestimable para el piel roja, ya que todos los seres comparten un mismo aliento, la bestia, el árbol, el hombre, todos respiramos el mismo aire. El hombre blanco no parece consciente del aire que respira; como un moribundo que agoniza durante muchos días es insensible al olor. Pero si les vendemos nuestras tierras, deben recordar que el aire nos es inestimable, que el aire comparte su espíritu con la vida que sostiene. El viento que dio a nuestros abuelos el primer soplo de vida también recibe sus últimos suspiros.

Y si les vendemos nuestras tierras, ustedes deben conservarlas como cosa aparte y sagrada, como un lugar donde hasta el hombre blanco pueda saborear el viento perfumado por las flores de las praderas. Por ello, consideramos su oferta de comprar nuestras tierras y si decidimos aceptarla yo pondré una condición: el hombre blanco debe tratar a los animales de esta tierra como a sus hermanos.

Soy un salvaje y no comprendo otro modo de vida. He visto a miles de búfalos pudrirse en las praderas, muertos a tiros por el hombre blanco desde un tren en marcha. Soy un salvaje y no comprendo como una maquina humeante puede importar más que el búfalo, al que nosotros solo matamos para sobrevivir.

Que seria del hombre sin los animales? Si todos fueran exterminados, el hombre moriría de una gran soledad espiritual; porque lo que suceda a los animales también le sucederá al hombre, todo va enlazado.

Deben enseñarles a sus hijos que el suelo que pisan son las cenizas de nuestros abuelos. Inculquen a sus hijos que la tierra esta enriquecida con las vidas de nuestros semejantes a fin que sepan respetarla. Enseñen a sus hijos que nosotros hemos enseñado a los nuestros que la tierra es nuestra madre; y que todo lo que le ocurra a la tierra le ocurrirá a los hijos de la tierra. Si los hombres escupen en el suelo, se escupen a sí mismos.

Esto sabemos: la tierra no pertenece al hombre; el hombre pertenece a la tierra. Esto sabemos: todo va enlazado, como la sangre que une una familia. Todo va enlazado. Todo lo que le ocurra a la tierra le ocurrirá a los hijos de la tierra. El hombre no tejía la trama de la vida; el solo es un hijo. Lo que hace con la trama se los hace a sí mismo.

Ni siquiera el hombre blanco, cuyo Dios pasea y habla con el de amigo a amigo, queda exento del destino común. Después de todo quizá seamos hermanos. Ya veremos. Sabemos una cosa que quizás el hombre blanco descubra algún día: nuestro Dios es el mismo Dios. Ustedes pueden pensar ahora que él les pertenece, lo mismo que desean que nuestras tierras les pertenezcan, pero no es así. El es el Dios de los hombres y su compasión se comparte por igual entre el piel roja y el hombre blanco. Esta tierra tiene un valor inestimable para él, y si se dañase provocaría la ira del Creador. También los blancos se extinguirán, quizás antes que las demás tribus. Contaminan sus lechos y una noche perecerán ahogados en sus propios residuos.
Pero ustedes caminaran hacia su destrucción rodeados de gloria, inspirados por la fuerza de Dios sobre el piel roja.

Ese destino es un misterio para nosotros, pues no entendemos por qué se exterminan los búfalos, se doman los caballos salvajes, se saturan los rincones secretos de los bosques con el aliento de tantos hombres y se atiborra el paisaje de las exuberantes colinas con cables parlantes.

Donde está el matorral? Destruido. Donde está el Águila? Desapareció.
Termina la vida y empieza la supervivencia.

miércoles, 22 de mayo de 2013

Julio Iglesias: Me olvide de vivir


Julio José Iglesias de la Cueva, (Madrid, 23 de septiembre, 1943), conocido como Julio Iglesias, es un cantante, compositor, productor musical y empresario español.

Galardonado con el Record Guiness como el artista latino que más discos ha vendido de la historia.1 2 Es reconocido como el cantante europeo con más éxito comercial a nivel internacional hasta hoy día.

Es uno de los diez mayores vendedores de discos en la historia de la música, habiendo vendido más de 300 millones de sus 80 álbumes editados en todo el mundo hasta la fecha en 14 idiomas y más de 2.600 discos de oro y platino certificados.Se estima que durante su carrera ha ofrecido más de 5000 conciertos, actuando para más 60 millones de personas en los cinco continentes.

Me olvide de vivir


 De tanto correr por la vida sin freno
Me olvidé que la vida se vive un momento
De tanto querer ser en todo el primero
Me olvidé de vivir los detalles pequeños.

De tanto jugar con los sentimientos
Viviendo de aplausos envueltos en sueños
De tanto gritar mis canciones al viento
Ya no soy como ayer, ya no se lo que siento

Me olvidé de vivir
Me olvidé de vivir
Me olvidé de vivir
Me olvidé de vivir

De tanto cantarle al amor y la vida
Me quede sin amor una noche de un día
De tanto jugar con quien yo más quería
Perdí sin querer lo mejor que tenía.

De tanto ocultar la verdad con mentiras
Me engañé sin saber que era yo quien perdía
De tanto esperar, yo que nunca ofrecía
Hoy me toca llorar, yo que siempre reía.

Me olvidé de vivir
Me olvidé de vivir
Me olvidé de vivir
Me olvidé de vivir

De tanto correr por ganar tiempo al tiempo
Queriendo robarle a mis noches el sueño
De tanto fracasos, de tantos intentos
Por querer descubrir cada día algo nuevo.

De tanto jugar con los sentimientos
Viviendo de aplausos envueltos en sueños
De tanto gritar mis canciones al viento
Ya no soy como ayer, ya no se lo que siento.

Me olvidé de vivir
Me olvidé de vivir
Me olvidé de vivir
Me olvidé de vivir

El dinero


"Tú me dijistes una cosa sobre el dinero,
que nunca olvidaré: es impersonal,
no pertenece a nadie, sólo pasa por
nuestras manos; no es una poseción, 
aunque sí una responsabilidad, puesto
que debemos darle un destino justo."